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Uno de los mayores enemigos de la guerrilla fue la escritura. Dicha
así, esta frase resulta explosiva. Desde luego no me refiero
a las largas horas aprendiendo a escribir, a los momentos de redacción
de informes, a las ocasiones en las que la lectura de los discursos
de "Dolores" o de las páginas de Mundo Obrero alimentaba
causas colectivas y esperanza de victoria, a las puestas en común
con guión y resumen incluido; no, desde luego no estoy aludiendo
a ninguna de esas circunstancias, y sin embargo a todas y a cada
una de ellas en particular. La escritura fue un aliado poderoso
en tiempos de guerra para el enemigo. La dos únicas maneras
con las que contarán las fuerzas represivas para informarse
sobre el AGLA serán las delaciones de pastores, resineros,
de guardas forestales, de enlaces reconvertidos en traidores, de
infiltrados, de los propios guerrilleros a base de torturas y promesas,
o bien, y este es el sentido de la frase inicial, de la lectura
a lápiz rojo, subrayando los nombres, de documentos y cartas
intervenidos; generalmente abandonados en los campamentos al ser
asaltados o hallados en los macutos de algún guerrillero
muerto.
Sin embargo, y por muchas claves que se utilizaran ya fuese una
serie numérica, tintas simpáticas o contraseñas,
la guerrilla necesita de la información como agua de mayo,
por múltiples factores objetivos: desde comunicar órdenes,
valorar política y militarmente la situación del conflicto
armado inmersos, estar informados de la situación nacional
e internacional, o transmitir a la población su razón
de ser.
Una sucinta historia del AGLA nos indica que tras la fallida invasión
del Valle de Arán en octubre de 1944 se dio paso, con el
nuevo equipo ejecutivo del PCE, a una nueva estrategia armada dirigida
y alimentada por el Partido desde Francia contra el régimen
militar de Franco. Aprovechando la presencia de grupos de guerrilleros
ya dentro de la frontera y con visos a reagrupar bajo una dirección
política los ya existentes en otras zonas montañosas
de la Península, el PCE constituye las diversas agrupaciones
guerrilleras, el llamado, popular e intencionadamente, "maquis"
a partir de ese momento.
La Agrupación Guerrillera de Levante, con estatutos, se
forjará en agosto de 1946 en los montes del pueblo de Camarena
de la Sierra, al sur de Teruel. Diversos grupos infiltrados desde
Francia, antes y después de la invasión de Arán,
se reúnen no sin dificultad a lo largo de la primavera de
1946 en el entorno formado por los pueblos de Chelva, Santa Cruz
de Moya, Camarena y Manzanera. Las partidas de "Ibáñez",
"Capitán", "Delicado"-"Medina",
"Tomás", además de los incorporados desde
la guerrilla urbana de Valencia: "Antonio", "Andrés",
"Grande" y "Pepito el Gafas" configuran el AGL
con sus tres sectores. En el año 1947, tras la detención
y fusilamiento de "Andrés" y de "Tomás",
y la muerte de "Rodolfo" en La Pesquera, se refunda el
5º Sector. Por último, en el mes de septiembre, y tras
un paréntesis de dirección con la figura retórica
de "Alfredo", se crea un nuevo Sector, el 23º, pasando
a denominarse definitivamente AGLA.
En la reunión fundacional del AGL se acordó la necesidad
de comunicación interna y de publicidad de su lucha para
contagiar al campesinado sus ideales y fomentar la ayuda a los guerrilleros
y la sublevación cuando llegase el momento. Ese es un fin
propio de todas las estrategias activas de la guerrilla, motivado
por su hacer social y político. Se recoge con ello el ideario
de que todas las acciones de los guerrilleros deben ser ampliamente
popularizadas y conocidas. Constantemente se insiste en las llamadas
"Órdenes del día" en que los guerrilleros
han de llevar a todos los rincones de "nuestra región
las consignas claras de nuestros motivos de lucha. El paso de todo
guerrillero -se insiste- ha de quedar sembrado de letreros utilizando
los medios a nuestro alcance". Una de las primeras acciones
del grupo de "Los Maños", o sea de "Ibáñez",
será "inundar de propaganda toda una aldea" el
día primero de marzo de 1946, una vez establecido su campamento
en la Sierra de Jabalambre, con propaganda impresa en Zaragoza cuyo
contenido transcribía el discurso de "Dolores"
en el primer Pleno del PC en Francia, y una proclama dirigida a
los campesinos. "No puedes imaginarte -le escribirá
"Antonio" (Jefe del 17º Sector) a "Andrés"
tras las primeras acciones- con qué rabia marchábamos
todos sin haber podio invadir de propaganda el pueblo (Villafranca)
y la carretera", y por las mismas fechas "Grande"
ordena a sus jefes de grupo: "En lo sucesivo en todas las operaciones
que se realicen queda obligado cada batallón a extender la
propaganda que compete al caso y además la recibida por este
E.M. La fabricación de banderas y carteles alusivos a nuestra
lucha guerrillera quedará a cargo de los batallones, que
la efectuarán con trozos de sábana teñidos
o pintados, para esto se elegirá al guerrillero que más
condiciones reúna para que guarde una línea estética,
la pintura es una de las materias mejores a utilizar en la propaganda,
pintando las fachadas de los pueblos, carreteras, los pilones de
los kms, los anuncios cercanos a las carreteras, casillas de camineros,
etc; también se tirará propaganda en las carreteras
siempre que se atraviesen y no sea ese punto de paso continuo para
los enlaces".
Varios suelen ser, en los primeros tiempos, los fines específicos
de lo que para ellos es la propaganda, uno de los mayores empeños
y preocupaciones de su actividad. A saber: 1º: Popularizar
el Gobierno republicano español presidido por el Dr. Giral;
2º: Propagar las acciones guerrilleras del AGL y sus fines
de lucha por la democracia; 3º: Llamar a las fuerzas antifranquistas
a la unidad de lucha, reforzando el movimiento de la ANFD, haciendo
frente a cualquier gobierno que pudiese surgir a espaldas del pueblo;
4º: Llamar a los jóvenes reclutas para que deserten
del servicio de Franco y se incorporen al AGL; y 5º: Que los
campesinos se nieguen a entregar sus cosechas a los inspectores
de abastos. Para todo ello, lógicamente, el Estado Mayor
debería de procurar que cada Sector estuviera lo suficientemente
abastecido de material de imprenta, entre lo que se deberá
de contar con máquinas de escribir y pequeñas multicopistas,
papel, tinta, clichés, y dinero y enlaces. "Haced que
no se estacione en las bases" será la recomendación
sugerida a los guerrilleros una vez que cualquier folleto, informe
o revista se halle editado, con lo que estos se transformarán
en distribuidores de la información elaborada.
Pero si ya de por sí es difícil hacer cultura para
el pueblo campesino, cuánto más resulta hacerlo desde
el monte. Desde el monte puede salir carbón, madera, resina,
pero todo un planteamiento de acción política, con
comunicados a través de hojas sueltas, panfletos o incluso
hasta revistas resulta cuanto menos sorprendente. Y sin embargo,
para dar a conocer sus ideales, los guerrilleros tuvieron que crear
zonas de "tranquilidad" donde reunir los materiales y
asentar planteamientos tras las oportunas discusiones y puestas
en común, y sólo así después editar
y distribuir sus ideas y sus consignas. Cierto que el primer motivo
fue el de la retroalimentación de bases sólidas para
el fortalecimiento del ideario común de la propia actuación,
y en segundo lugar el de influir positivamente en el campesinado
de la zona donde los distintos grupos actuaban. Hubo para ello que
subir hasta el monte, a campamentos como los de Aguaviva, "Plaza
de Toros", El Cambrón o Cerro Moreno tanto papel como
tinta, máquinas de escribir, multicopistas, etc. El oficio
de escribiente resultó ser imprescindible para una mayor
fluidez y control de los distintos Sectores y de toda la Agrupación.
"Pepito el Gafas" se encargaría constantemente
de esta labor a la que también contribuyeron al menos "Antonio",
"Deseado", "Joaquín", "Pedro",
"Arturo", "Núñez", "Mauro",
"Francisco", "Miguel" y "Fernando el Pecas"
entre otros. Desde Aguaviva, el día 22 de mayo de 1947, le
escribe "Pepito el Gafas" a "Antonio" señalándole
las dificultades que este esfuerzo conlleva: "Amigo Antonio,
recibimos tu nota, parte de operaciones y juntamente las 5.000 ptas.
En primer lugar he de decirte que la multi junto con la máquina
de escribir y demás han desaparecido Y como lo que más
nos interesaba era la máquina para tirar la propaganda y
rectificar los estatutos entramos una noche en Fórnoles y
nos llevamos ésta que es cojonuda porque es muy grande".
No es difícil encontrar anotaciones de la guardia civil
sobre este aspecto de la propaganda como la que sigue: "Ha
sido encaminada ésta a fomentar el malestar entre los soldados
de guarnición en los diferentes puntos de esta zona mediante
el reparto de octavillas y amenazar a los alcaldes en sus funciones,
haciendo a estos al mismo tiempo un llamamiento para colaborar a
favor de las partidas. Asimismo han lanzado propaganda tratando
de coaccionar a los Comandantes de Puesto Se nota un decrecimiento
en los medios mecánicos de redacción, sin duda debido
por una parte a la falta cada día de mayor número
de enlaces de absoluta confianza y por otra parte a la pérdida
de material del "Campamento Escuela", dándose el
caso de que la escasa propaganda lanzada últimamente se reduce
a las cuartillas antes indicadas y a algunos ejemplares hechos con
multicopista, pero estos en mal estado y redactados hace unos meses".
La propia guerrilla es consciente de esta circunstancia y ellos
mismos, cuando es posible, así lo pondrán de manifiesto:
"La propaganda os sale un poco chapucera -le escribe "Pepito
el Gafas" a "Medina"-, debéis de averiguar
el motivo, seguramente el rodillo; dime lo que hay si te llega la
multi, precio, marca, etc.".
Si los primeros meses de actividad guerrillera del AGL supusieron
la multiplicación de acciones de propaganda, el referéndum
de 6 de julio de 1947, como colofón a la llamada "Ofensiva
de Primavera" o formando parte de la misma, fue motivo claro
para que la guerrilla difundiera su negativa. A este respecto intensificara
su oposición sembrando de panfletos las plazas de los pueblos
donde se entraba, rotulando paredes, o distribuyendo comunicados
a los enlaces, los cuales utilizarán cualquier forma útil
para, sin ser descubiertos, y no conociendo nada más que
lo imprescindible, distribuirlos, metiéndolos por debajo
de las puertas, dejándolos entre los aperos, haces de mies,
etc, según el momento y las labores que las personas realizaban.
Los enlaces precisamente serán el correo de transmisión
de las octavillas y de los ejemplares de los programas o de las
revistas que se podían distribuir.
La primera necesidad informativa de la guerrilla se corresponde
con la imperiosa labor de organización interna. A este respecto,
y para cumplir con esta inicial vía orgánica, se emiten
órdenes, comunicados, cartas, oficios numerados, estado de
cuentas, se realizan boletines de actividades de los diferentes
Sectores, o incluso, en un nivel más primario, todos los
guerrilleros dentro de su equipo llevan una libreta o un cuadernillo
para estudiar, pero también para dejar notas en las estafetas
o puntos de apoyo ante cualquier eventualidad. En el programa de
la Escuela se insiste sobre esto último: "Todo guerrillero
debe de llevar consigo una agenda personal y diario de campamento
para llevar todas cuantas cosas hayan sucedido y debemos hacer en
días señalados". Mucha de esa documentación
será destruida por la propia guerrilla en el momento en que
sea asimilada y quede superada por las circunstancias; tendrá
el mismo destino igualmente cuando se presienta que puede caer en
manos de las fuerzas enemigas; otras veces no da tiempo a su destrucción
y caerá en manos de la guardia civil. Tal vez el mayor golpe
sufrido en la pérdida de documentación interna fue
el de la detención por la policía de "Andrés"
en la calle Conde Altea de Valencia en el mes de febrero de 1947,
en cuyo domicilio se requisaron múltiples órdenes
y comunicados entre el Estado Mayor y los Sectores de la Agrupación
correspondientes a la segunda mitad del año 1946 y primeros
meses de 1947; y no fueron tampoco pocos los documentos y el material
intervenido en Valdecuenca, Cabra de Mora o Cerro Moreno.
Si no de mayor alcance inmediato, pero sí de valor más
reflexivo, son los informes y las biografías. El parecer
personal gravita en torno a ellos. La dirección en Francia
los requería habitualmente. Era su forma de evaluar la situación
y de tomar decisiones a medio y largo plazo. Siempre que se enlazaba
con la dirección comunista se aportaban tales documentos.
Constituyen además, habida cuenta de las dificultades de
contacto diario y permanente, el nutriente informativo básico
sobre el que tomar decisiones. "Propuse -escribe José
Gros "Antonio el Catalán"- que cada uno de nosotros
escribiera un informe bien amplio al Partido sobre la situación
de la Agrupación Empezaron a escribir sus informes y me los
entregaron. Los metimos en un sobre todos juntos y pedí que
los sellaran con el sello de la Agrupación y con laca".
La subjetividad, y un lenguaje de opinión directo y contundente,
es el ingrediente básico de estos escritos; por ello se recurrirá
a su contraste y comparación, y a las entrevistas de los
enlaces y enviados de la Agrupación con los dirigentes en
Francia. El espectro que abarcan es también amplio, aunque
casi todos ellos tienen un elemento común cual es el del
hilo temporal engarzado con el componente biográfico. Las
páginas que siguen de Juan Hueso Platero "Casto"
son un buen ejemplo.
Mucho más difícil y a la vez más valioso resultaba
hacerse con libros de formación y valoración: libros
de historia generalmente, editados fuera y camuflados con portadas
de autores validados por el régimen: Samaniego, Rubén
Darío, Pemán, Fernández Cuesta, etc, que al
estar prohibidos tenían que traerse de Francia clandestinamente,
utilizando para ello las vías de pasos de fronteras del PCE
o incluso los propios viajes que los guerrilleros hacían
para contactar con la dirección en el exilio. La guardia
civil sabría de ellos desde un primer momento y tras cualquiera
de las innumerables detenciones de militantes comunistas a lo largo
de la geografía española. En el asalto al campamento
de Peñas Altas el 10 de junio de 1951, por ejemplo, se hace
buena requisa de esta bibliografía. Solamente, y a modo de
ejemplo, el grupo de "Andrés", "Pedro"
e "Ibáñez" que pasa la frontera hacia España
a mitad de junio de 1949 nos consta que portaba: "20 Documentos;
cuatro cabeceras de Mundo Obrero, 50 ejemplares de la Historia del
PCE; 50 ejemplares de Fundamentos; 50 ejemplares de Carrillo "A
la luz"; 25 ejemplares de Lenin "Tareas de la juventud",
50 ejemplares de Molotov; 31 Aniversario; 30 Reglamentos; 25 revistas
Militar nº 1; 75 Mundo Obrero; 10 ejemplares de Gallego "Juventud
Triunfante"; 25 Mundo Obrero de la resolución sobre
Tito; 50 de Lenin "Izquierdismo"; 10 de José Díaz
"Lecciones"; 2.000 declaraciones del CC de marzo de 1949;
2.100 programas del Partido; 50 ejemplares de Dolores "España";
10 de Carrillo "Niños españoles"; 50 de
Gromiko "Informe ONU"; 10 de Dolores "Tres tareas"
y otros 10 de la misma "Saludo III Pleno JSU". Un segundo
grupo que saldría un mes más tarde volvería
a llevar casi una copia cuantitativa de lo mismo.
Pero, desde el punto de vista informativo y propagandístico,
si por algo se personaliza la importancia del movimiento guerrilleros
del AGLA es por su capacidad de promover y mantener documentación
de mayor alcance, cual es la de la prensa. Partían de la
propia manera de hacer y de la experiencia del partido y de sus
organizaciones juveniles. Así tendrán continuidad
en la labor informativa las publicaciones básicas como Nuestra
Bandera, Juventud, apenas Ataque (Boletín del Alto Mando
del Ejército Guerrillero), y sobre todo Mundo Obrero, tanto
el del Comité Central, como el de los Comités Regionales
que circularan con fluidez entre los distintos Sectores. Será
bastante frecuente hallar ejemplares de este último a lo
largo de toda la lucha armada, y más a partir de 1950, tanto
en ediciones de imprenta como en formas de ciclostilo. La lectura
de Mundo Obrero posibilitará la discusión de sus artículos
en las largas horas libres que la estancia en un campamento permitía.
Mundo Obrero también proporcionará documentación
para completar las propias publicaciones internas, y a partir del
otoño de 1949 se erigirá en la revista básica
común tanto del Partido Comunista y como del Movimiento Guerrillero.
No obstante la revista propia de la Agrupación, una vez
constituida la misma y contando con recursos económicos suficientes
(sobre todo tras el asalto al tren pagador de Caudé en julio
de 1946), será El Guerrillero, que incluso servirá
como estímulo para la propaganda de la 5ª Agrupación
con acciones en La Mancha, pero con buenas relaciones con el PC
de Valencia. Este empuje primero llevará incluso a plantearse
la realidad más que la posibilidad de sacar alguna publicación
por Sectores: Conocemos Ariete (Órgano del 5º Sector)
en único ejemplar publicado en noviembre de 1946, y que está
formado por tres páginas editadas a multicopista y dirigidas
tanto a los propios guerrilleros como a los campesinos y a los obreros
de la zona de actuación de este Sector (Requena-Utilel básicamente),
con especial análisis del final de la Guerra Mundial, de
la opresión franco-falangista y con una llamada precisa a
la labor del campesinado y de la mujer en la esperada revuelta social.
Por lo que sabemos esta publicación no debió de tener
más números. La República es otra de estas
revistas. La publicó, seguramente desde el campamento de
Aguaviva, el Sector 17º. Era el Boletín de información
político y militar del EM 3ª Brigada, AGL. Tuvo más
números, pues su espacio de acción y su reorganización
en torno a "Antonio", "Pepito el Gafas" y seguramente
"Deseado" así lo posibilitó. A este respecto
"Andrés" le escribiría al jefe del 17º
Sector: "Es muy conveniente que, en lo sucesivo, mande Vd.
algún artículo para el periódico, ya que este
se tiene que mantener con la colaboración de todos los guerrilleros,
así como le tiene que decir a "Pepito" que él
colabore también, además llevando artículos
escritos por todos los que están en las montañas.
Su carácter será más guerrillero y a nosotros
nos ayudarán en nuestro trabajo; así espero de Vd.
que en lo sucesivo mandará artículos para publicarlos.
Esto no quita que su periódico aparezca siempre y cuando
Vd. lo crea conveniente, ya que en breve dispondrá Vd. de
una máquina para tirarlos como nosotros" (18 de enero,
1947).
El Guerrillero, "editado en las montañas levantinas",
aseguraba el pie de su titular, nace en noviembre de 1946 y dejará
de editarse a lo largo de 1949. Será sustituido temporalmente
por Ejército Nacional Democrático durante los años
1949 a 1952, el cual será enviado desde Francia por correo
a Jefes y Oficiales de los distintos cuerpos del ejército
con propaganda de tipo militar, y por Mundo Obrero, bastante menos
por Nuestra Bandera, e incluso también por algún proyecto
que no llegó a fraguar, como La voz del campo destinado exclusivamente
a las organizaciones clandestinas de campesinos, o Capacitación
que se estaba preparando en Cerro Moreno en las fechas del asalto
a dicho campamento ("En el campamento -escribe Pedro- nos cogieron
todo lo que había. Materiales teóricos, los M.O. que
traíamos, las documentaciones y sellos, cabeceras de Mundo
Obrero y fotos de Dolores, algunos trabajos que teníamos
preparados para la revista Capacitación que estábamos
preparando, Nuestra Bandera, máquina fotográfica").
El proyecto propio y más ambicioso y consistente de órgano
de comunicación del AGLA, como decimos, fue El Guerrillero,
cabecera habitual de las publicaciones de bastantes otras agrupaciones
coetáneas a lo largo de la geografía española.
En la reunión de agosto de 1946 se había decidido
crear este órgano de expresión propia con la colaboración
de los jefes de unidades, según informa "Ibáñez".
"Andrés" es el encargado de coordinarlo desde la
ciudad de Valencia. Cuenta para ello con la ayuda de "Francisco"
a la sazón enlace del PC en la zona de Carcagente y hermano
de "Luis", jefe de grupo en el 5º Sector. A partir
de noviembre se incorporará "Miguel" quien llegado
desde Francia y por problemas de salud se había hecho cargo
en el mes de octubre de la cocina de la primera Escuela de Guerrilleros
cuyos profesores eran "Pepito el Gafas", "Arturo"
y "Delicado" antes de que ésta poco después,
en diciembre, se trasladase al Sector 17º. Para el primer número
"Andrés" personalmente recogería en el viaje
que en el mes de octubre de 1946 realiza por los diversos Sectores
los artículos escritos por "Grande", "Antonio",
"Pepito" y algún otro guerrillero más.
El proyecto de El Guerrillero contemplaba inicialmente la posibilidad
de una edición quincenal de unos cinco mil ejemplares. Sobre
esa idea se editó el primer número en noviembre de
1946, llegándose en el tercero hasta los 7.000: "Te
mando 200 ejemplares de El Guerrillero, te mando solamente estos
porque la totalidad se los mandé a "Antonio", creo
que por el momento aunque no son muchos podrás salir del
paso con ellos, hemos hecho 7.000 para darte una idea y verás
que para hacerlos lo que hace falta; y más cuando vosotros
no mandáis ningún artículo, cosa que no debe
pasar más y tenéis que hacer lo posible para mandarlos"
(Oficio nº 2 de "Andrés" al jefe de la Cuarta
Unidad de la 3ª Brigada). "Ibáñez"
recuerda en su Informe (1947) que por el mes de diciembre de 1946
llegaron al Sector 11º unos 1.000 ejemplares de El Guerrillero,
unos 300 de Mundo Obrero y otros tantos de Juventud. En Enero les
llegaría el número especial de ocho páginas
(el número tres). Como cometario añade que "desde
luego la tirada de El Guerrillero gustaba mucho a la gente; éstos
no se distribuían solamente en los pueblos sino también
en Valencia y otras ciudades". No se explica -interés
del CC en Francia- por qué solamente llegaban pocos números
de Mundo Obrero, de Juventud. Y de Nuestra Bandera que solamente
les llegó en una ocasión. No obstante la impresión
de "Ibáñez", la edición del número
tres coincidió con la detención masiva de febrero
de 1947 en Valencia. En las casas de algunos enlaces y puntos de
apoyo urbanos de la Agrupación se requisaron una gran cantidad
de ejemplares de este número listos para su traslado al monte:
en la de Carmen Parrado Fernández 2.000 ejemplares; y en
la de Quiteria Muga Zorrilla igual número.
Los siguientes números saldrían mensualmente y en
cantidad menos numerosa; del número de mayo de 1947, que
estaría formado por tan sólo una hoja, se editarían
125 ejemplares; y los números del verano de 1948 parece ser
que se imprimieron con retraso, y todos a un mismo tiempo, así
se entiende la carta firmada por "Pedro" y "Pepito"
que le dirigen a "Carlos", jefe del Sector 23º el
26 de octubre: "Te enviamos propaganda, tres números
de El Guerrillero y un boletín de información sobre
la cosa de los Consejos de Resistencia". A ellos parece también
referirse "José el Alicantino" al anotar en su
"Informe" de enero de 1949 que: "En el EM se publica
a mimiógrafo El Guerrillero. Ejemplares de este periódico
han llegado a los campamentos 17 y 23, precisamente cuando "José"
salía ya para Francia. "José" no quiso traerse
ninguno ya que en la forma que tenía que hacer el regreso
era arriesgado". Cuando la policía detiene a "Miguel"
en el número 76 de la calle Jesús, el 20 de febrero
de 1947, en su casa le encuentran los ejemplares del número
de ese mes, además de los útiles de edición:
una multicopista REX-ROTARY, dos multicopistas de bolsillo para
octavillas, planchas, clichés, y tres mil ejemplares de El
Guerrillero. A partir de entonces el periódico habría
de editarse en el monte, pues la caída de "Andrés"
no era sino el colofón de la de toda la cúpula del
Comité Regional de Valencia (Mariano Ortega Galán,
Alberto Sánchez Bascuñán, Manuel Moreno Mauricio
y Francisco Béjar Toro) del que se nutría la guerrilla
y que hacia finales del año será reconstruido con
Valentín Bea, Antonio Martínez y un infiltrado policial
-con la herida sangrante que ello supuso para el Partido y para
el AGLA-: José Tomás Planas; pero también con
una breve duración pues sus máximos responsables,
excepto el último de ellos, serían detenidos a principios
de 1948.
El número cinco y los siguientes de El Guerrillero serán
editados ya en el monte. "Pepito el Gafas", a la sazón
responsable de la Escuela Guerrillera de Aguaviva, será el
encargado de los mismos. "Ibáñez" así
lo precisa: "este camarada ha sido también el encargado
de la cuestión de propaganda y, concretamente, de sacar el
número de junio de El Guerrillero". Contará para
ello con la colaboración de "Deseado". Y seguramente
con miras a esta labor se dirigirá por carta a "Medina"
(Jefe del Sector 5º desde junio de 1947 a mayo de 1948) señalándole
algunos aspectos de los partes de operaciones: "He leído
tu parte de operaciones, está bien, pero hay monotonía
en las acciones, todos se refieren a tirar propaganda, con este
objeto puedes intercalar otras no ciertas y darle así un
aspecto más variado; por ejemplo: fue impuesta multa a falangista,
somatenista, etc., se hizo efectiva en el acto en el término
de tal pueblo, etc.". Es difícil saber los números
que se editaron bajo esta dirección. No debieron ser muchos
habida cuenta de las fechas del asalto a este campamento y de la
muerte de "Deseado", lo primero el 14 de marzo de 1947,
y lo segundo en Torreblanca (Castellón), el 22 de abril de
1948. De dos meses más tarde a dicho asalto es la carta ya
citada que "Pepito" le escribe a "Antonio" donde
le comunica las dificultades tanto para editar la propaganda como
para rectificar los estatutos. Al desaparecer la multicopista y
la máquina de escribir tienen que hacerse con una nueva en
Fórnoles. No obstante las dificultades no acaban ahí
pues el tema de los materiales de imprenta se extienden ahora, y
casi siempre, a la disponibilidad de papel, de tinta y de clichés.
En la misma carta añade "Pepito": "Te remitimos
125 números del periódico y del parte pues no tenemos
aquí más de un paquete de papel, y esta multi no va
muy bien, sale algo chapucero y es más costoso; además
los clichés se rompen enseguida. Comprar clichés y
tinta si podéis, pues nosotros si no viene alguno de los
dos que te digo estamos parados".
Precisamente una de las circunstancias más comentadas del
AGLA, como fue la deserción de "Cojonudo", de alguna
manera tuvo que ver con la labor de suministro de papel para sus
continuos escritos. En Teruel, adquiriendo en el conocido establecimiento
de los Perruca una buena cantidad de material para las labores de
capacitación en el "Campamento Escuela" fue descubierta
Angelines López Rodríguez, natural de Valdecuenca,
lo que implicó que, tras atravesar a pie hasta su pueblo
toda la sierra de noche y con nieve, más de 40 km., se uniera
junto con sus dos hermanos "Isidro" y "Eduardo"
a los guerrilleros. Al ser enviada a Valencia por la dirección
del 11º Sector acompañada de Francisco Jurado, éste
ya no se reincorporaría al monte.
Tras las dificultades en el Sector 17º, y una vez que en la
segunda mitad de ese año 1947 se cree el llamado "Campamento
Escuela" en el 11º, es bastante posible que la edición
de la revista del AGLA se trasladase hacia el nuevo emplazamiento
situado ahora en los Montes Universales y siguiendo la estela del
Estado Mayor de la Agrupación. De nuevo allí sería
"Pepito el Gafas" el encargado de la edición para
otra vez, tras ser asaltado a finales de 1947 este lugar, trasladar
la imprenta hacia la zona de Cerro Moreno. Del llamado "Campamento
Escuela", y sobre el tema que nos ocupa, la guardia civil se
llevaría varias máquinas de escribir Olivetti y Royal,
una multicopista y abundante documentación, aunque tal vez
tampoco esté demás conocer a fin de substanciar el
significado de este campamento dentro de la historia del AGLA que
también se requisaron "unos treinta borregos aproximadamente,
ya sacrificados". Con todo, y retomando el hilo de El Guerrillero,
conviene precisar que al menos durante el segundo semestre de 1947
no debió de editarse ningún número nuevo. Así
lo confirma "Pedro" al poco de incorporarse y hacerse
cargo de la agrupación guerrillera en su informe del 27 de
noviembre de 1947: "El Guerrillero, periódico de la
Agrupación, y boletines de información política
y militar, que no se habían tirado anteriormente muy a menudo,
desde hace 6 meses no han vuelto a aparecer". Con mucha probabilidad
desde la zona de Cerro Moreno se editarían a lo largo 1948
y 1949 los nuevos números de la revista. Cuando a principios
de 1949 salga hacia Francia una comisión de guerrilleros
formada por "Ibáñez", "Pedro",
"Mateo", "Rubio" y "Lorenzo" llevarán
entre su documentación los últimos números
editados. A su vuelta a la Agrupación, y tras el asalto de
Cerro Moreno, "Pedro" informa sobre las dificultades y
atraso surgido en la edición de Mundo Obrero del mes de noviembre
ya preparado con colaboración de "Andrés",
"Ramiro", "Pepito el Gafas" que sigue siendo
el encargado de la edición y del propio "Pedro".
La falta de papel es lo que más preocupa: "Los recursos
y medios para el trabajo sufrieron gran trastorno Consideramos conveniente
hacernos con papel que no teníamos, al llegar aún
no se había conseguido papel, Nosotros aquí hemos
empezado a recibir papel últimamente 2.000 folios para multicopista
y 200 para imprenta, y tenemos los materiales para diciembre pero
dado el lugar donde se encuentra la multi y que sólo un camarada
de los que está ahora con nosotros lo sabe y que tiene que
enlazar con el amigo que nos tiene que proporcionar papel (él
tiene el encargo de hacernos un buen stock)"
A multicopista se editó El Guerrillero. El AGLA también
disponía de imprenta en el monte. Pero con ella las dificultades
de edición eran aún mayores: "A la imprenta -señala
"Pedro"-, es un modelo muy viejo y muy pesado, le faltaban
letras; últimamente nos han traído más pero
hay que hacer otro encargo más pues aún son insuficientes".
Desconocemos el número exacto de distintos ejemplares editados
a los que se llegaría en su difícil vida de tres años.
No parece que haya colecciones completas. En el Archivo más
idóneo y mejor preparado como es el de la PCE se conservan
bastantes números; el primero correspondiente al mes de noviembre
de 1946, y el último a septiembre de 1949. En total dicho
Archivo atesora 15 ejemplares de los siguientes meses: 1946 (noviembre
y diciembre); 1947 (enero, febrero, mayo); 1948 (junio, septiembre,
noviembre, diciembre); 1949 (febrero, marzo, abril, mayo, junio
y septiembre). Dado que, excepto los editados en la ciudad de Valencia,
los restantes se imprimen sin numerar, resulta difícil el
esclarecimiento de las lagunas existentes.
El Guerrillero en su número inicial ya marca el formato
y las coordenadas teóricas de su impronta. Se tratará
de una edición a ciclostilo en este caso de cuatro paginas,
que serán ampliadas en números posteriores y cuando
la ocasión lo permita hasta ocho, siendo su momento más
crítico el intervalo de la detención de la dirección
en Valencia y la puesta en marcha de esta labor en el monte. Así
el número de mayo de 1947, como ya indicamos, consta de una
sola hoja, con una elaboración muy alejada de la perfección
que se había logrado en el número tres, considerado
como número extraordinario, y en cuya cabecera, la del número
de mayo, consta como realizado por la 3ª Brigada, o sea por
el Sector 17º. La revista se presenta siempre con una portada
donde figura una cabecera manual con el nombre y un dibujo de la
lomas de unas montañas donde ondea una bandera de querencia
republicana. El texto se distribuye a dos columnas mayoritariamente.
El alcance de sus contenidos va desde la presentación fijando
posturas en torno al gobierno Giral, parte de operaciones de la
Agrupación por sectores con especial énfasis en la
voladura de centrales eléctricas, vías férreas,
encuentros armados con la guardia civil, y toma de pueblos. Habrá
también llamadas a diversos colectivos sociales, con especial
cuidado de los campesinos. Se dedica igualmente un apartado a recoger
noticias de la represión franquista, a criticar burlonamente
la actitud de algunos gobernadores civiles, a menoscabar el ánimo
de la guardia civil y a testimoniar las razones personales de la
lucha con artículos individuales de algún guerrillero.
Falta en este primer número la presencia de colaboraciones
tomadas en forma de extractos de otros medios hermanos: de Mundo
Obrero o de discursos de señalados dirigentes del Partido
que a lo largo de la vida de El Guerrillero también se sumarán.
En los tres años de vida montaraz, El Guerrillero también
se hará eco, siempre desde sus moldes informativos y valorativos,
de los cambios que se ultiman en las directrices políticas
del Partido. La variación más notable afectará
a la amplitud dedicada a los artículos de opinión
por una parte, y a la de acciones o partes de operaciones por otra.
Así, si en los primeros números este segundo componente
de acción armada resulta básico, a partir del año
1948 ya se percibe una tendencia a completar la revista con artículos
de opinión, con reseñas, con noticias tomadas de la
radio, ("Pepito", dirá "Mangual", escucha
en unión de otro camarada las emisiones de R.E.I), o con
colaboraciones literarias. Es sobre todo en el año 1949 cuando
este cambio de norte en los contenidos queda patente. La capacitación
teórica de los guerrilleros pasa a ser el germen de esta
reorientación. Así aparecen en los diversos números
largos artículos con comunicados oficiales de la reunión
del Estado Mayor de la Agrupación, se recogen noticias de
otras agrupaciones guerrilleras, se comentan temas de política
nacional como la entrada de España en la ONU, se trata el
tema de Paz en el mundo siguiendo los postulados del Partido en
el exilio, se reproducen fragmentos de discursos de destacados líderes
del Partido, así como también del Presidente de la
República, etc. Por lo que respecta a las operaciones de
la guerrilla, en estos últimos números, más
que un recuento de las mismas, lo que se procura es el comentario
de alguna de ellas recordando el valor y enalteciendo el recuerdo
de algún camarada desaparecido. Dentro de esta línea
también se ahondará en la represión sufrida
por el pueblo de mano de la guardia civil. La guardia civil, los
gobernadores, en especial Pizarro Cenjor, serán objeto de
burla y de crítica constante. A este respecto, habitualmente
se colará en la revista algún pequeño detalle
de humor gráfico.
El comentario que la prensa, y en especial El Guerrillero suscita
entre los componentes de los diversos batallones es de simpatía,
ilusión y aprecio. La palabra escrita ofrece ese magnetismo.
Tal valoración la señala, por ejemplo, "Pedro"
a propósito de los artículos en Mundo Obrero de Jesús
Izcaray, o "José" cuando en su informe ya mencionado
de principios de 1949 expresa que: "Él pudo leer algunos
números y vio que estaban bien orientados políticamente,
se veía que los camaradas había obtenido materiales
del Partido por algún conducto -quizás por Radio España
Independiente- ya que planteaban tareas tal y como se plantean en
nuestra prensa en Francia. Dedicaban gran atención a la creación
de Consejos de la Resistencia. Daban incluso datos de Comités
creados en pueblos de los Sectores 17º y 23º Los periódicos
daban también partes de guerrilleros". Pero las noticias
recogidas en El Guerrillero no siempre fueron bien interpretadas
por la propia AGLA. Los partes de operaciones de los sectores daban
cuenta de sus acciones. En la página 5 del número
3 se hacía referencia a la muerte del anarquista "Petrol",
quien fugado del depósito municipal de Mas de las Matas el
17/5/40 había constituido en torno a su persona una amplia
partida independiente. Su muerte, a mano de "Matalás"
y por orden de "Antonio" en Mosqueruela el 24 de diciembre
de 1946, no era conocida por todos los enlaces ni guerrilleros del
Sector 17º, por eso "Antonio" le comentará
a "Andrés" el error cometido en carta del 2 de
febrero de 1947: "Al parecer el enlace que bajó debe
de ser el que en el tercer número de El Guerrillero vio la
noticia de lo de "Petrol" en el parte de operaciones.
Fue un olvido el (no) decir que era un asunto completamente secreto,
que ni los mismos enlaces sabían y que por las circunstancias
que lo rodeaban, familia, popularidad infundada, de no convenir
hacerlo público. Como consecuencia: la noticia debe ser corregida,
mejor dicho borrada de los números que se pueda y que no
estén repartidos y muy particularmente los de esta zona".
La prensa del AGLA también llegaba a Toulouse y a París.
Si ya Mundo Obrero le había dedicado un suplemento (nº
102) en 1948 destacando "Un año de lucha guerrillera
en Levante", y hasta se había editado un manifiesto
de los guerrilleros, supuestamente en México DF, en pro de
un Consejo Central de Resistencia Antifranquista, en la reunión
que en 1949 en la capital francesa mantienen "Pedro",
"Rubio", "Lorenzo" e "Ibáñez"
con Santiago (Carrillo) sale a relucir el análisis de los
últimos números. Carrillo planteará cuestiones
de análisis detallado: sobre la ostentación de lo
que comen los guerrilleros, ataques impolíticos a la guardia
civil, manifiesto del 1 de enero de 1949, de dónde sale la
consigna de un Frente Nacional de Salud Pública, se da cuenta
de la muerte de "Antonio" (en el número de marzo
de 1949) pero no de la de "Ricardo". A la postre El Guerrillero
quedaría sustituido y en el viaje de vuelta en el verano
de 1949, que concluiría con el consabido enfrentamiento de
Cerro Moreno, los dos grupos que parten a reforzar la estructura
política más que militar del AGLA llevan en sus mochilas
además de otros enseres múltiples ejemplares y libros
de propaganda como ya apuntamos.
Terminamos con una anécdota que explica el complejo mundo
del que se ha nutrido no sólo la realidad concreta de la
guerrilla, sino también su singular distorsión, interesada
o engrandecida y que forma parte de la convivencia silenciosa de
los años de la dictadura, ya que mezcla, dentro del tema
que nos ocupa, realidad y fantasía. El día 10 de diciembre
de 1946, a las 17 horas, cuatro guerrilleros del 5º Sector,
"El Chaval", "Segundo", "El Mejicano"
y "Chingalito", dan un golpe económico en la Oficina
de recaudación de contribuciones de Requena, sita en la calle
García Montes, nº 10. Los tres primeros, presentándose
como guerrilleros de Levante, entran dentro, ponen manos arriba
a todo el personal, seis empleados y cuatro labradores, y se apoderan
de una pequeña caja de hierro que contenía 62.358
ptas con 28 céntimos. Piden también los recibos sin
cobrar y antes de marcharse los queman en el pasillo. El personal
que se encontraba dentro no reconoció a los asaltantes: "que
eran altos", "delgados", "al descubierto",
"entre veinte y treinta años", "vestidos de
pana", "ojos oscuros y alguno tocado con boina".
En su marcha la calle abajo con dirección a las afueras del
pueblo "El Chaval" lanzó un buen puñado
de propaganda que algunos transeúntes recogieron. También
la guardia civil cuando se personó en el lugar e hizo el
consiguiente atestado requisó "tres hojas clandestinas
tituladas El Guerrillero". Sin duda ejemplares del número
1 de la revista de la Agrupación. Se arrojaría también
un manifiesto dirigido "al pueblo de nuestra región".
Hasta aquí la realidad. Desde aquí la figuración,
en este caso admirativa, porque generalmente la querencia popular
en las zonas donde los guerrilleros han actuado ha estado siempre
del lado de los mismos. Y así, cuando hoy en día hemos
querido contrastar datos sobre este hecho, las personas que lo recuerdan
lo recrean señalando que los guerrilleros siendo solidarios
con el pueblo al que querían liberar al salir de la oficina
de impuestos no sólo quemaron los recibos de los contribuyentes
para que Hacienda no los reclamase, sino que además tiraron
varios puñados de billetes que la población necesitada
recogió gozosa, lo cual también contribuyó
a facilitar su huida entre el alboroto callejero que se formó.
Lo cierto es que no hubo tal acto al estilo Robin Hood, y sí
una acción encaminada, en este caso a proveerse de dinero
para su subsistencia en el monte, y tras ella una de las primeras
acciones de propaganda, diseminando o repartiendo, El Guerrillero
recién en las mochilas. La acción inclusive, aunque
esto tenga un sentido más de historia interna, sirvió
para calibrar el cuestionado ingreso en la Agrupación de
"El Mejicano" y de "Chingalito". Al primero
se le creía un infiltrado de la policía y no se le
aceptará, en tanto que el segundo morirá en un enfrentamiento
durante el mes de octubre de 1947, en el puente de Campanar de Valencia,
cuando ya había desertado con numeroso grupo del 5º
Sector.
(*) Prólogo al libro Informe del tiempo estado en guerrillas
de Juan Hueso Platero "Casto"; edición de Salvador
F. Cava, Tomebamba ediciones, Cuenca, en prensa.
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