El carnaval tendrá
sus razones pero considero que la principal sería la oportunidad
de la fecha: nos encontramos en el momento en que se deja atrás
el crudo invierno y comienza a presentirse la primavera. La primavera
altera la sangre, y da alegría al cuerpo, de la misma forma que
altera el paisaje y pone verdor a los campos.
Quizá de carácter religioso en sus remotos orígenes,
el Carnaval abarca "el periodo de los los tres días que
preceden al Miércoles de Ceniza" que da paso a la cuaresma,
la cuaresma tiempo de la austeridad, del ayuno, de la abstinencia, de
ese terrible miércoles de ceniza, en que se nos recordaba que
somos ceniza y en ceniza nos convertiremos. Ante la cercanía
de la tragedia, nuestro pueblo reaccionaba con el frenesí liberador
de la fiesta.
Hoy comamos, bebamos y cantemos, que mañana ayunaremos.
El Carnaval hace bueno aquellos dos dichos que nos retratan como pueblo:
" A vivir que son dos días" y " que nos quiten
lo bailao". Porque bien mirado, bastante cuaresma tenían
todo el año, no hay que olvidar que en Santa Cruz nació
el hambre por Casas Bajas pasó en Ademuz hizo noche y en Libros
se avecindó.
Cada pueblo vive el Carnaval a su manera En nuestro pueblo, los dos
primero días de los tres que preceden al miércoles de
ceniza el sacristán del pueblo se paseaba por todas las calles
con una campanilla y una burro/a, pidiendo para las almas. La gente
daba lo que buenamente podía: una taza de bajocas, garbanzos,
patas de cerdo, patatas, cebollas, aceite etc..... todo lo que lleva
el terreno.
El motivo de dar no se sabe si era por tenerlo ofrecido a las almas
o no, según algunos testimonios, como la iglesia en Santa Cruz
solamente tenía una olivera pues había que sacar para
poder llenar la orza de aceite para que siempre estuviera encendida
la lámpara que alumbra al Señor.
Después de todo este folclore llega el martes de carnaval, en
nuestro pueblo día de San Reventón y en la plaza se hacia
una subasta de todo lo ofrecido y la gente lo compraba por lo que podía.
Luego cada uno se iba a su casa a disfrazarse como podía con
ropas viejas en nuestro pueblo dicen que el disfraz más popular
era el de "botargo" que consistía en vestirse con la
ropa vieja más grade de tu talla y rellenarse con colfas lo que
reviste a la pañocha ya sabéis, la cuestión era
encarnar personajes llenos de sátira y que ocultaran la personalidad.
Contra la vida cotidiana, la fiesta. Contra la rutina, la fantasía.
El martes de carnaval,
en nuestro pueblo San Reventón, era costumbre hacer buena sartén
de buñuelos. El carnaval se perdió con la prohibición
promovida por régimen franquista y sería bueno que los
botargos volvieran a las calles para San Reventón.
Receta de buñuelos
* 2 vasos de agua templada
* ½ kg. de harina de trigo o la que admita
* 80 gr. de levadura prensada de la de hacer el pan
* Aceite abundante, para freír los buñuelos
- Se amasa la harina con
el agua en la que se habrá disuelto la levadura y se deja esta
masa reposar tapada, hasta que fermente.
- Cuando la masa haya
fermentado ya se pueden ir friendo los buñuelos.
- Y para acompañarlos
miel derretida.