El
22 de Abril de 1947 el cuerpo de mi padre fue enterrado
en el cementerio civil de el Villar del Arzobispo,
después de aparecer ahorcado en el depósito
de dicho pueblo, tras breve interrogatorio, por
haber ayudado a los guerrilleros. Su memoria desapareció
de las conversaciones familiares...el miedo de aquellos
años podía a todo.
Año 2003; aunque tarde, en el cementerio
de su pueblo, Santa Cruz de Moya, hay una lápida
con su nombre y su fotografía.
Los nuevos aires de recuperación de la memoria,
de recuperación de nuestros desaparecidos
traídos por la Gavilla Verde fueron un acicate
para llevar a cabo lo que creo era mi obligación.
La
memoria de mi padre es la mayor razón que
me impele a apoyar humildemente a la Gavilla Verde
para que nuestra Asociación prosiga en su
tarea a favor de nuestro pueblo, de todos los pueblos
de la Sierra, de todos los pueblos y de todas las
personas que buscan sin dobleces la libertad y la
justicia.
Adolfo
Pastor
"Desaparecidos"
La Gavilla Verde"