Ésta carta va dirigida a los que haceis posible las jornadas cada año.
Yo, conozco su existencia sólo desde el año pasado. En ellas se
presentó un libro: EL GUERRILLERO QUE NO PUDO BAILAR, resistencia anarquista
en la postguerra andaluza, de José Moreno Salazar, editorial Silente Memoria
Histórica.
Como digo, gracias a éste acto conocí
las jornadas de Santa Cruz de Moya. Allí me impregné de la vida
que tiene nuestra HISTORIA y, del secuestro y muerte de los que ya no están
con nosotros.
En mi memoria está Francisco Ortiz Tenas, el agüelo
que no conocí.
Mis palabras son de agradecimiento y apoyo a la
gavilla verde. La resistencia de hoy en día es tan importante como la que
hubo en otro tiempo. ÁNIMO.
SALUD, REPÚBLICA Y BUENA PUNTERÍA
Firmado Rafael Pedro Juan Ortiz