En medio de la polémica suscitada
acerca del homenaje a los guerrilleros, deseo manifestar mi solidaridad
y mi apoyo absoluto a La Gavilla Verde, que lleva años realizando
una labor encomiable que ha sido y es ejemplo para muchos, de los caminos
por los que ha de transitar el movimiento por la memoria, aunque, como
toda actividad pública, esté sujeta al escrutinio y a
la crítica. Me apena profundamente que se promuevan este tipo
de enfrentamientos, absolutamente impropios del carácter de un
guerrillero. Conocí y entrevisté en su casa de Valencia
a Remedios Montero y a "Grande", que me obsequiaron con su
conversación y su sabiduría, y me hicieron disfrutar,
como periodista, de uno de los trabajos más emotivos y gratificantes
a los que me he enfrentado. Por eso entiendo menos que contribuyan a
enzarzamientos que ponen en peligro todo lo conseguido en estos años.
Desde aquí, les pido que, con su voz de autoridad, con su voz
de guerrilleros, ayuden a que las aguas no se salgan de madre. No me
gustaría nada ir este año al homenaje y no encontrarlos
allí. La lucha común es más importante que las
riñas particulares.
Sergio del Molino
Periodista