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A voz ahogada, homenaje a Miguel Hernández |
Titulo original: A voz ahogada, homenaje a Miguel Hernández
País y año: España, 1960
Dramaturgia y Dirección: Iván Campillo
Producción: Apunta Teatre
Reparto: Ivan Campillo, Mireia Clemente, Ramón Godino, Jordi Martí Y Raül Tortosa
Iluminación: Dani Gener
Diseño de Sonido: Roger Blasco
Vestuario: Elena Ballester
Escenografía: Pi Piquer
Caracterización: Toni Santos
Grabación y Edición de Vídeo: Esteve Rovira
Voz: COR IAI@FLAUTES
Música Original, Dirección y Arreglos del Coro: Jorge Sarraute
Asesoramiento Musical: María Salicrú–Maltas
Fotografía y Diseño Gráfico: Robert Martex
Diseño Web: Agustí Ors
Vídeo Proyecciones: Adolfo Jimenez
Documentación: Associació Catalana D’Ex–Presos Polítics del Franquisme (ACEP)
Márketing y Comunicación: Jofre Blesa i Àngels Clos
Producción Ejecutiva: Ramon Godino
www.facebook.com/avozahogada
sinopsis
Esta es una historia de PERSONAS, personas con
mayúsculas, personas que en una situación límite de sus vidas,
mantuvieron la dignidad, la fortaleza, la solidaridad, las ganas de
vivir, y hasta la CREATIVIDAD. Porque tenían unos objetivos muy claros
en su vida.
“A voz ahogada” es un obra de ficción, pero basada en
personajes e historias reales. El contexto histórico son los años de la
dictadura franquista, y concretamente el submundo, la vida dentro de la
no-vida, que ha sido poco o nada explicada: LA PRISIÓN.
Es a partir de un hecho insólito, que decidimos que
tenemos que explicar esta historia, quizás porque actualmente dicen que
sufrimos un crisis de valores y por lo tanto necesitamos historias sobre
todo aquello que nos está careciendo, quizás porque el ser humano
siempre ha necesitado historias otros seres humanos que superan
situaciones de adversidad, o quizás por otras muchas razones. Pero
tenemos claro que esta historia es para ser explicada.
Nos hemos reunido con ex presos políticos catalanes
que estuvieron en la prisión de Barcelona, en el penal de Burgos, y el
penal de Ocaña, y hemos podido conocer anécdotas y vivencias de primera
mano. Unas personas llenas de vitalidad, con la ingenuidad de un niño,
que tienen un espíritu que está por encima del odio. Y precisamente esto
es el que intentamos en nuestra obra, no queremos que haya una atmósfera
de odio, ni propaganda para ningún dictador.
En las prisiones, los presos políticos tenían DOS
RETOS: por un lado, continuar la lucha contra el franquismo desde
dentro, y de la otra, la lucha por sobrevivir. Para luchar contra el
régimen, se partía de la FORMACIÓN. En las prisiones se estudiaba, tanto
los presos políticos como los presos comunes, los cuales convivían, todo
ellos salieron con formación. Había personas muy instruidas como por
ejemplo químicos, físicos, médicos, hasta un miembro de la RAE cómo
Ángel Poyatos, los cuales todos ellos impartían docencia.
El Penal de Burgos era conocido por la policía como
la Universidad de Moscú. Una de las actividades que realizaban, por
ejemplo, era la edición de un boletín semanal, y ellos mismos se
fabricaban la tinta, y se reunían para leerlo. Se organizó una Comisión
Jurídica donde los presos abogados enseñaban derecho penal a sus
compañeros para que estos fueran mejor preparados a los juicios, y los
códigos penales eran escondidos dentro de libros de Julio Verne. Se
trataba de todo en un ambiente cultural y formativo que se llevaba a
cabo clandestinamente. Consiguieron la casi imposible fi ta de que en la
prisión no se enteraran de actividades tan “peligrosas” como leer, y
todo esto, gracias a la complicidad y la fuerza del grupo, que
funcionaba como una comuna, donde cada cual tenía un papel asignado, y
donde todos los roles eran necesarios y complementarios como en un
puzzle.
El hecho insólito que nos explican los protagonistas,
que es el punto de partida de nuestra obra es, que una de las
actividades que realizaron fue una obra de teatro. El poeta Marcos Ana,
organizó una obra de teatro en homenaje a la muerte de otro compañero,
Miguel Hernández. Una obra de teatro con ensayos, con libreto, con
vestuario, con público, y de manera clandestina. Ninguno de los guardas
de seguridad de la prisión se enteró de que una noche del 1960, en el
penal de Burgos tuvo lugar la representación de “Sino sangriento”, con
la actuación de algunos presos políticos, para el resto de sus
compañeros.
Este libreto ha llegado a nuestras manos, y algunos
de los presos de aquella época y posteriores están también vivos.
Nuestro objetivo es mostrar la creatividad artística de unas personas
que hicieron una heroicidad, sin tener la intención de ser héroes.
Simplemente convencidos, como ellos nos dicen, de que la cultura y el
arte era el único camino para continuar siendo personas en aquella
situación indigna en la cual vivían.
Es, pues, una ficción basada en historias y personajes
reales, donde hay anécdotas cómicas por diferentes situaciones que se
daban, hay las dificultades y conflictos propios de vivir dentro de la
prisión, más las dificultades de todo el que implica la preparación de
una obra de teatro. Los protagonistas, nuestros personajes, hacían
teatro para sobrevivir; lo hacían por ellos mismos y por la comunidad a
la cual pertenecían.
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