RUTA-1 [AIGUAVIVA - MONROYO] 

Descripción de los Itinerarios

Descripción de la Ruta-1.

Aiguaviva.

Partimos desde Aiguavia. Aquí vivieron hasta su detención José Ramia Ciprés, llamado el “Petrol”, y su compañero de partida, Fernando Castel Bernuz el “Rabós”, quien todavía prolongó su estancia en su hogar del pueblo. A menudo, cuando las autoridades registraban la vivienda, éste se ocultaba en el “cendrer” (depósito de ceniza) de la chimenea, donde había habilitado un amplio escondrijo. Ambos, aunque seguían frecuentando los alrededores de Aiguaviva, debieron abandonar el pueblo y sus tierras y “echarse al monte”, “Rabós” por ser del Centro Republicano y “Petrol” por ser de la C.N.T.
En su partida también figuraba Saturnino Colomer, de Vilafranca y ampliamente conocido entre las sierras de Forcall y Torre de Arcas.

Salimos en dirección Morella y atravesaremos el río Bergantes por el Puente de Camanillas.

Nogal en el Barranco de la Morereta o del Cerroch próximo al río Bergantes.

En este nogal fue colgado y asesinado a palos el “Rabós”, aunque la Guardia Civil sostuvo que había muerto en un tiroteo.

Pla del Olivar.

Cuando Peregrín Pérez Galarza “Ricardo”, jefe de la guerrilla, escapó del tiroteo que lo separó de sus acompañantes, bajó dirección a Aiguaviva hasta el río Bergantes para curarse sus heridas y recuperarse. Después retornó para la Tarayola, pero en la zona de bancales de los Llanos, al pie de la montaña, cayó sobre una olivera para morir allí ante los ojos del “Esmorrellat”, pastor de La Ginebrosa. Su muerte provocó mucha polémica. La A.G.L.A. acusó a sus compañeros de haberlo abandonado. La G.C. culpó incluso al practicante que levantó el cuerpo de Peregrín. Alguien debía de haber robado los papeles de la agrupación guerrillera que supuestamente poseía el muerto. Quizás un hecho decisivo para esta acusación fue que el practicante era simpatizante de izquierdas.

Desde aquí seguiremos el camino de La Cerollera que discurre a partir de ahora entre pinares.

Mas de Matalvi.

A ésta y otras tres masías cercanas, la del Sant, la de Andreu y la de Chivanos acudían desde el campamento del pinar de la Cerollera-Aguaviva en busca de una ayuda que nunca les faltaba, ya que muchos eran colaboradores del maquis y enlaces del sector. Antes de la quema del pinar, el general Pizarro arrasó esta masía y a sus habitantes se les aplicó la ley de fugas. En la masía Chivanos se instaló la Guardia Civil para controlar los movimientos de la guerrilla.

Mas de Bayot.

El camino se adentra ahora en densos pinares que nos conducen al Mas Bayot. "Rabós" solía reunirse junto con su mujer y pasar la noche en este Mas aislado hasta que el 6 de mayo de 1946 fue capturado. Un guarda jurado había seguido la pista a la mujer, quién acudía desde Aiguaviva, e inmediatamente denunció su paradero en este refugio. Pocos días después fue ejecutado para siempre en el nogal de la Morereta. El guardia jurado fue muerto posteriormente por el maquis.

Pinar de la Cerollera.

Abarcaba también los términos de Aguaviva, Monroyo, La Ginebrosa y La Cañada de Verich. Estos pinares, conocidos también como “Pinares de Monroyo” llegaron a ser base del Estado Mayor de la agrupación. En Noviembre de 1946 se creó aquí una barraca y la Escuela de Capacitación Guerrillera y se completaron dos promociones de guerrilleros hasta Abril de 1947, cuando se hubo se suspender por los continuos asaltos. En uno de los últimos asaltos, en Diciembre de 1947, la G.C. se apoderó de importantes listas de la Agrupación. Fue reseñable la ocupación de Torre de Arcas unos días antes y la quema de importantes archivos en este municipio. A la Escuela Guerrillera asistieron conocidos jefes de las fuerzas guerrilleras como el “Cinctorrá” y Miguel Serrano Iranzo, hermano de Francisco Serrano. Se impartía teoría y práctica sobre el significado de la lucha armada, topografía, explosivos, sabotajes, voladuras de carreteras, líneas de ferrocarril, telefónicas, telegráficas, eléctricas, obras de ingeniería, armamento, táctica, política y cultura. Este importante campamento fue arrasado un 9 de Agosto y los pinares de la zona quemados por orden del general de la G.C. Manuel Pizarro. Menos mal que la naturaleza es sabia y ella sabe regenerarse.

La Cerollera.

El 18 de Julio de 1947 se preparó una ofensiva para aguar la fiesta franquista. La ocupación de La Cerollera vino acompañada de un mitin que días antes se había repetido en Aguaviva, la “pequeña Rusia” como la llamaban algunos. Estas ofensivas de la A.G.L.A. eran planeadas inteligentemente, como la “Ofensiva de Primavera”. La propaganda entre la población era fundamental: octavillas, letreros, carteles, banderas para proclamar la República y ruptura de cualquier retrato franquista. La víspera anterior en el cementerio de La Cerollera , así como en el de Valderobres, se colocaron flores y frases en recuerdo de los guerrilleros asesinados.

Sierra Molinera.

Esta sierra fue lugar de las andaduras del “Petrol y el “Rabós”. Petrol fue muerto en 1944 por su partida supuestamente por simpatizar con determinadas familias ricas que, según el decía, le habían tratado bien durante su estancia y trabajo en sus fincas y negarse a efectuar golpes economicos contra ellas. Un tramo de la carretera de Ráfales fue destruida en Junio de 1947.

Carretera de Alcañiz-Morella.

No muy lejos queda la Venta de Borrull, en el cruce de carreteras de Calaceite y Valderrobres. A ella entraron un grupo de guerrilleros entre los que destacaba Teresa Plá Meseguer “La Pastora y Durruti”, uniformados de titiriteros y compartieron posada con un trío de guardias civiles que allí cenaban. La intención de los “titiriteros” era pedir al dueño de la posada (colaborador con la guerrilla) las llaves de una solitaria cabaña con horno de cal, que al parecer estuvieron utilizando como refugio y donde almacenaban provisiones.

Seguimos entre pinares hacia Monroyo. En la madrugada del 11 de Noviembre de 1947 siete personas de pensamiento opuesto al franquismo fueron sacadas, después de numerosos maltratos, de la cárcel de Alcañiz. Pero no salieron camino a la libertad, si no camino al cementerio viejo de Monroyo. De camino al cementerio, en la cuneta de esta carreta fueron exterminados y los cadáveres siguieron en un carro hasta su destino. Entre las víctimas, detenidas ni siquiera un mes antes, se encontraba Josefa Bayod Ribas, esposa de Alfonso Boj, alcalde republicano de La Ginebrosa , y cuyo hijo era el guerrillero Joaquín Boj Bayod. Así mismo se encontraban el cuñado de Josefa, Aurelio Boj y José Mir Pastor el “Cona”, republicano encarcelado por sus ideas. La mujer del “Cona”, Aurora Piñana, también desapareció y este hecho en concreto se le atribuye al cabo de la Guardia Civil de Mas de las Matas.

Cementerio viejo de Monroyo.

Después de este macabro y tortuoso camino, antes de entrar en la localidad de Monroyo nos desviamos a la izquierda en dirección a Peñarroya y al poco nos lleva al cementerio viejo de Monroyo. Aquí es donde fueron sepultadas en secreto más de media docena de víctimas del régimen franquista, en una fosa común frente a la puerta, junto a la pared del fondo, después de ser asesinadas por guardias civiles. Con este silencioso crimen quisieron hacer parecer una puesta en libertad, (según un testigo hasta Aurelio Boj se había lustrado las botas aquella noche, que relucían por debajo de la manta que cubría a los cadáveres) simulando la desaparición de los mismos como un acto individual por cuenta propia. En ningún documento figuran sus muertes. La cuestión es que lograron que sus restos hayan permanecido desaparecidos mucho tiempo sin que las familias conocieran su verdadero paradero y sin que pudieran exhumarlos, enterrarlos como merecen y hacerles un funeral digno como héroes que fueron.

Nosotros podemos continuar hasta Peñarroya y de allí hasta Fuentespalda. Una vez superada la localidad, en el km. 15,5 existe un desvío a mano izquierda que remonta al campamento maqui de La Tosca, en término de Valderrobres. Entre sus acciones constan el sabotaje de las líneas telefónicas, telegráficas y eléctricas de la zona. El 14 de Agosto la Guardia Civil asaltó el campamento, persiguió, mató, provocó suicidios, abusó sexualmente, acuso injustamente y privó de libertad a cientos de habitantes de Ráfales, Fórnoles, La Portellada, Peñarroya, Monroyo, Belmonte de San José, La Cañada de Verich, La Cerollera, La Ginebrosa, Aguaviva y Mas de las Matas. Otros arrestados fueron llevados al cabo de un tiempo a Arnes, donde fueron asesinados para atemorizar a las residentes de las masías de Beceite, Cretas y Valderrobres y para que de esta manera no colaborasen con la resistencia.

Autor: Daniel Castillo Fandos